sábado, 10 de marzo de 2012

Nuevo libro de Nacho Ares: LA TUMBA PERDIDA



Texto de la contraportada
Hay tumbas que no desean ser descubiertas 1922. El arqueólogo Howard Carter está en la cumbre de su carrera tras haber revelado al mundo el hallazgo más importante sobre el Antiguo Egipto: la tumba de Tutankhamón, el Faraón Niño. Sin embargo, su instinto, guiado por la inscripción de una lasca de piedra caliza, le dice que el Valle de los Reyes esconde otro sepulcro importante: un lugar que se selló con sangre y que, tal vez, no debería ser profanado.
Un apasionante recorrido por el Egipto de los faraones y el de los hombres que, con tenacidad y pasión, sacaron a la luz los secretos enterrados de una civilización tan enigmática como fascinante.

Texto de la solapa
Noviembre de 1922. Howard Carter, acompañado de su equipo, de su fiel mecenas lord Carnarvon y de la hija de éste, la perspicaz lady Evelyn, se dispone a derribar el muro que protege la tumba más importante jamás hallada en el Valle de los Reyes: el lugar donde reposan los restos de Tutankhamón, el Faraón Niño. Pero lo que debería ser el momento más dulce de la carrera de Carter se ve empañado por una nueva obsesión. La inscripción de un ostracon hallado en el valle lo empuja a iniciar una nueva búsqueda: otra tumba, tachada de «maldita», le aguarda en el Valle de los Reyes, y Carter no quiere renunciar a encontrarla.
Acosado por la ambición de un gobierno carente de escrúpulos y por la envidia profesional de algunos de sus colegas, Carter luchará con denuedo por satisfacer su instinto como arqueólogo y desenterrar una verdad que hunde sus raíces en la historia más desconocida del Antiguo Egipto.
Una historia que nos remonta a muchos siglos atrás y que nos habla de una maquiavélica conspiración contra el faraón que osó oponerse al poder de los sacerdotes y tuvo que pagar un alto precio por ello.
Con rigor e imaginación, Nacho Ares nos sumerge en los rincones más oscuros de una cultura milenaria que, todavía en la actualidad, no deja de seducirnos. Muerte, obsesión, maldiciones y enigmas se entrecruzan en una novela que nos transporta al Egipto de los faraones y al de los hombres que, como Carter, dedicaron la vida a desvelar sus más ocultos secretos.